| Cuando empiezas a producir Tenebrio molitor a cierta escala, hay un momento en el que te das cuenta de que el verdadero cuello de botella no es el insecto. Es todo lo que lo rodea. El espacio, los flujos de trabajo, cómo te mueves por la nave, cuánto tiempo pierdes en tareas repetitivas y cuánto te cuesta escalar sin que todo se complique. |
A nosotros nos pasó eso. Dejamos de pensar en “qué caja usar” y empezamos a pensar en cómo queríamos que funcionara la granja por dentro. Y ahí es donde el diseño del mobiliario empezó a tener un papel central.
El layout lo cambia todo (cuando empiezas a producir de verdad)
Cuando alguien empieza a pensar en montar una granja de Tenebrio molitor, lo normal es centrarse en la biología: temperaturas, humedad, alimentación, ciclos… Todo eso es importante, claro. Pero con el tiempo te das cuenta de algo clave: una granja funciona bien o mal según cómo esté diseñada por dentro.
El layout, los flujos de trabajo, el mobiliario, la facilidad de manipulación y la posibilidad de automatizar procesos sencillos son lo que, al final, te ahorra tiempo, dinero y dolores de cabeza.
En nuestro caso, el cambio vino cuando dejamos de pensar en “cajas de cría” y empezamos a pensar en sistema productivo: ¿Cómo entra el alimento? ¿Cómo se reparte? ¿Cómo se manipulan las bandejas? ¿Cómo se apilan? ¿Cómo se limpian? ¿Cómo se integran en una línea de trabajo automatizada?
Mobiliario que acompaña al trabajo, no que lo complica
Una de las cosas que más valoramos del sistema Beetle-Box es que está pensado para el día a día real de una granja. Son unas cajas de cría que se manipula bien, que no estorba y que facilita el trabajo cuando llevas horas moviendo bandejas.
La ergonomía aquí importa mucho más de lo que parece. Cuando puedes trabajar más cómodo, más rápido y con menos esfuerzo, todo el sistema se vuelve más eficiente. Y eso se nota tanto en la productividad como en el equipo que trabaja en la granja.
Preparadas para automatizar sin volverte loco
No todas las granjas van a ser totalmente automatizadas desde el primer día. Y está bien así. Lo importante es que el mobiliario no sea un freno cuando quieres dar el siguiente paso.
El diseño de Beetle-Box permite integrar automatizaciones sencillas, realistas, de las que de verdad se pueden implementar en una granja media. Sistemas de alimentación más ágiles, movimientos repetitivos más ordenados, flujos claros de entrada y salida. Pequeños cambios que, juntos, hacen que la producción vaya mucho más rápida sin necesidad de grandes inversiones
Ventilación, limpieza y manejo pensados desde el diseño
Cuando el mobiliario está bien planteado, muchas cosas dejan de ser un problema. La ventilación es suficiente sin complicaciones, el manejo es sencillo y la limpieza no se convierte en una tarea interminable.
Esto no solo ahorra tiempo, también aporta estabilidad al proceso productivo. Menos improvisación, menos parches y más control sobre lo que pasa dentro de la granja.
Optimizar espacio: clave en la rentabilidad de las granjas
En granjas de tamaño medio, el espacio suele ser uno de los grandes condicionantes. Ampliar instalaciones no siempre es posible, así que aprender a aprovechar bien lo que ya tienes es clave.
Un sistema apilable, bien diseñado, permite crecer en producción sin crecer en metros cuadrados. Aprovechar la altura, ordenar procesos y mantener todo accesible hace que la granja funcione mejor sin necesidad de obras ni cambios drásticos.
Logística: algo que solo valoras cuando haces números
Hay decisiones que parecen secundarias hasta que empiezas a mover volumen. Que un sistema permita enviar hasta 9.900 o 10.000 unidades en un solo camión supone un ahorro logístico enorme.
Menos transporte, menos costes, menos problemas de almacenamiento y menos impacto ambiental. Es de esas cosas que no se notan al principio, pero que marcan la diferencia cuando el proyecto crece.
Trabajando con escarabajos y la puesta de huevos

En la fase reproductiva, las rejillas juegan un papel clave y, sinceramente, marcan un antes y un después en cómo se trabaja.
Las rejillas están pensadas para separar correctamente a los escarabajos de la puesta, evitando el canibalismo y permitiendo aprovechar mucho mejor cada ciclo reproductivo.
Al final, lo que antes implicaba manipulación constante y muchas horas de trabajo manual, pasa a ser un proceso mucho más limpio, ordenado y predecible. Para una granja que quiere escalar sin volverse loca, este tipo de soluciones sencillas son las que realmente hacen rentable la reproducción.
Fabricado en España y certificado para uso alimentario
Trabajar con mobiliario fabricado en España, con certificación para uso alimentario, aporta algo muy importante: confianza. Saber que los materiales son adecuados, que cumplen normativa y que hay control de calidad detrás da mucha tranquilidad, especialmente en un sector que cada vez está más profesionalizado y regulado.
Al final, todo va de trabajar mejor
Con el tiempo aprendes que mejorar una granja no siempre significa producir más, sino producir mejor. Pensar bien el diseño, el layout, los flujos de trabajo y el mobiliario es una de las decisiones más importantes que se pueden tomar desde el principio.
Beetle-Box no es solo una caja. Es parte de una forma de entender la granja como un sistema bien pensado, donde todo encaja y el trabajo fluye.
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