BIOFUNGI es un proyecto de innovación que busca desarrollar nuevos biofungicidas naturales para combatir enfermedades en el cultivo del champiñón. Con un equipo que une investigación, insecticultura, producción y desarrollo rural, el proyecto explora el uso del quitosano de Tenebrio molitor para avanzar hacia soluciones más sostenibles y modelos de economía circular.
INTRODUCCIÓN
La innovación agroalimentaria no consiste únicamente en producir más, sino también en encontrar nuevas formas de aprovechar los recursos y responder a los retos a los que se enfrentan los sectores agrícolas. La reducción del uso de productos químicos, la aparición de resistencias a enfermedades y la necesidad de avanzar hacia modelos de producción más sostenibles están impulsando la búsqueda de nuevas soluciones.
En este contexto nace BIOFUNGI, un proyecto de innovación centrado en el desarrollo de nuevos biofungicidas para el control de enfermedades en el cultivo de hongos comestibles. El proyecto cuenta con un presupuesto de 239.484 euros y una duración de 36 meses, y está impulsado por el Grupo Operativo BIOFUNGI dentro de la Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas (AEI-AGRI).

¿QUÉ ES EL PROYECTO BIOFUNGI?
BIOFUNGI busca desarrollar alternativas naturales para el control de enfermedades que afectan a los cultivos de hongos comestibles, especialmente del cultivo del champiñón blanco (Agaricus bisporus), como la mole seca y la mole húmeda, problemas que pueden afectar al rendimiento y a la calidad de las producciones.
Para hacer frente a estos retos, BIOFUNGI estudiará formulaciones basadas en materias primas de origen natural que permitan reducir la dependencia de tratamientos fitosanitarios convencionales y, al mismo tiempo, aprovechar subproductos procedentes de otras actividades agroalimentarias.
Entre los principales objetivos del proyecto se encuentran:
- Desarrollar nuevos biofungicidas de origen natural.
- Investigar el potencial de la quitina y el quitosano procedentes de Tenebrio molitor.
- Estudiar extractos vegetales procedentes de cultivos tradicionales de Castilla-La Mancha.
- Evaluar la eficacia de las soluciones desarrolladas tanto en laboratorio como en condiciones de cultivo.
- Facilitar que los resultados de la investigación puedan llegar al sector productor.
UN EQUIPO MULTIDISCIPLINAR PARA TRANSFORMAR LA INVESTIGACIÓN EN SOLUCIONES
Una de las características más interesantes de BIOFUNGI es la colaboración entre entidades con perfiles diferentes. El grupo operativo está formado por cuatro socios conectando investigación, producción agroalimentaria, innovación y sostenibilidad:
- El Centro de Investigación, Experimentación y Servicios del Champiñón (CIES) será el encargado de realizar los ensayos analíticos y evaluar la eficacia de los biofungicidas, tanto en laboratorio como en salas de cultivo experimentales.
- La Asociación de Desarrollo Integral de la Manchuela Conquense (ADIMAN) lidera las acciones de comunicación, divulgación y transferencia de resultados, buscando que el conocimiento generado durante el proyecto pueda llegar al territorio y al sector productivo.
- La Asociación Profesional Castellano-Manchega del Champiñón y Otros Hongos Comestibles (APCMCH) permite conectar la investigación con las necesidades reales de los cultivadores al probar las soluciones desarrolladas en explotaciones comerciales y valorar su aplicación práctica en condiciones reales.
- Protiberia se centra en el aprovechamiento de subproductos procedentes del Tenebrio molitor, en concreto la obtención de quitina y quitosano a partir de los exoesqueletos del insecto, para estudiar su utilización como base de nuevos biofungicidas.

PROTIBERIA: EL QUITOSANO COMO NUEVA VÍA DE VALORIZACIÓN
Esta línea de trabajo abre una nueva vía para valorizar los recursos obtenidos en la insecticultura. El Tenebrio molitor no solo puede ser una fuente de proteínas: sus diferentes fracciones pueden tener aplicaciones adicionales y contribuir a crear nuevas cadenas de valor.
La quitina es un biopolímero presente principalmente en los exoesqueletos de los insectos. A partir de ella puede obtenerse quitosano mediante un proceso de desacetilación.
El interés del quitosano para la agricultura no es nuevo. Se ha estudiado por sus diferentes propiedades y por su potencial para actuar como bioestimulante y contribuir a la protección de las plantas frente a determinados agentes patógenos.
Lo novedoso en BIOFUNGI es que este conocimiento se integra dentro de un proyecto aplicado al cultivo de hongos comestibles, con ensayos destinados a comprobar la eficacia de las soluciones desarrolladas.

ECONOMÍA CIRCULAR E INNOVACIÓN TERRITORIAL
BIOFUNGI representa también una forma diferente de entender los subproductos.
En un modelo lineal, un material que deja de tener utilidad para una actividad puede convertirse simplemente en un residuo. En un modelo de economía circular, ese mismo material puede convertirse en una materia prima para generar un nuevo producto o servicio.
En BIOFUNGI esta conexión es especialmente interesante porque une dos sectores agroalimentarios: la insecticultura y la producción de hongos comestibles.
Además, el proyecto incorpora otra fuente de materias primas de origen natural: los hidrolatos procedentes de cultivos tradicionales de Castilla-La Mancha, como el ajo y plantas aromáticas. De esta forma, BIOFUNGI explora diferentes recursos del territorio para desarrollar nuevas soluciones destinadas al sector del champiñón.
Contando la región con una importante actividad relacionada con el cultivo del champiñón y otros hongos comestibles, la participación conjunta de CIES, APCMCH, ADIMAN y PROTIBERIA permite abordar el proyecto desde diferentes perspectivas y acercar la investigación a las necesidades del sector.
REFLEXIÓN FINAL: APROVECHAR MÁS, DESPERDICIAR MENOS
BIOFUNGI inicia ahora un recorrido de tres años en el que la investigación, la experimentación y la validación serán fundamentales para determinar el potencial de las soluciones desarrolladas.
En este contexto, el exoesqueleto del Tenebrio molitor puede dejar de entenderse únicamente como un subproducto y empezar a estudiarse como una fuente potencial de nuevas materias primas. Y esa es una de las ideas que mejor representa la filosofía de Protiberia: buscar nuevas formas de generar valor a partir del insecto y conectar la insecticultura con otros sectores agroalimentarios.
BIOFUNGI ES FINANCIADO POR: Ayudas destinadas a promover la cooperación mediante la constitución de grupos operativos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas (AEI-Agri), para la preparación y ejecución de proyectos innovadores en los sectores agrario y agroalimentario.

REFERENCIAS
– ADIMAN. (2026). Grupo Operativo BIOFUNGI. Asociación para el Desarrollo Integral de la Manchuela Conquense.
– Cuenca News. (2026, 5 de julio). El CIES de Quintanar del Rey desarrollará biofungicidas naturales para el cultivo del champiñón.
– Zhang, H. M., & Shen, L. (2025). Chitosan as a potential biocontrol agent of plant pathogens and its multiple acting mechanisms: A review. International Journal of Biological Macromolecules, 148984.



