Nave de cría de Tenebrio molitor para engorde: diseño, bioseguridad y control sanitario 

Nave de engorde de Tenebrio molitor

1. Introducción a la cría industrial de Tenebrio molitor  

La cría industrial de Tenebrio molitor se ha consolidado como uno de los modelos más eficientes para la producción de proteína alternativa destinada tanto a alimentación animal como humana. Desde un punto de vista zootécnico, esta especie destaca por su elevada eficiencia de conversión alimenticia (FCR), su alto contenido proteico y lipídico, y su elevada plasticidad fisiológica frente a sistemas de producción intensivos. 

Para alcanzar niveles productivos competitivos y garantizar la seguridad del producto final, resulta imprescindible el diseño de naves de cría específicamente adaptadas a los requerimientos biológicos del tenebrio. Estas instalaciones deben integrar criterios avanzados de bioseguridad, higiene, control ambiental y organización de flujos, alineados con el marco normativo europeo aplicable a insectos destinados a consumo, como el Reglamento (UE) 2015/2283 sobre nuevos alimentos y los sistemas de gestión de seguridad alimentaria (ISO 22000, HACCP). 

Nave de engorde de Tenebrio molitor

2. Diseño técnico de una nave de cría de Tenebrio molitor  

Una nave de engorde de Tenebrio molitor debe concebirse como una instalación cerrada, ambientalmente controlada y fácilmente higienizable. El diseño estructural influye de forma directa en la productividad larvaria, la estabilidad sanitaria del sistema y la minimización de riesgos biológicos. 

2.1 Control ambiental 

El crecimiento óptimo de las larvas requiere parámetros ambientales estables: 

  • Temperatura: rango óptimo entre 26 y 28 °C, con un valor de referencia de 27 °C para maximizar la tasa de crecimiento larvario. 
  • Humedad relativa: 60–70 %, siendo 65 % el valor más comúnmente utilizado para evitar deshidratación sin favorecer el desarrollo fúngico. 

Las desviaciones prolongadas de estos rangos afectan directamente a la duración del ciclo larvario, la mortalidad y la aparición de patologías oportunistas. 

2.2 Materiales y acabados 

Las superficies interiores deben ser lisas, no porosas y resistentes a la limpieza frecuente: 

  • Materiales recomendados: acero inoxidable AISI 304, plásticos alimentarios como PP o HDPE. 
  • Materiales a evitar: madera y derivados, debido a su elevada retención de humedad y su papel como reservorio de ácaros y hongos. 

Es imprescindible la ausencia de grietas, juntas abiertas o huecos estructurales que puedan servir como refugio para plagas, especialmente ácaros como Acarus siro o Tyrophagus putrescentiae, considerados las principales plagas en sistemas de cría de tenebrio. 

2.3 Organización del espacio productivo 

El diseño debe facilitar un flujo unidireccional de personas, materiales y producto, minimizando cruces entre zonas limpias y sucias. La disposición interna ha de optimizar el manejo de bandejas y estanterías: 

  • Bandejas estándar: aproximadamente 60 × 40 cm. 
  • Sistemas de apilamiento: estanterías verticales para maximizar densidad productiva por m². 
  • Densidad larvaria: habitualmente entre 1 y 3 kg de larvas por m² de superficie de bandeja, en función del estadio y del sistema de ventilación. 

3. Sistemas de engorde de Tenebrio molitor 

3.1 Producción por ciclos 

El sistema por ciclos permite la coexistencia de distintos lotes en diferentes fases de desarrollo, lo que aporta flexibilidad productiva pero incrementa la complejidad sanitaria. 

El ciclo biológico de Tenebrio molitor incluye: 

  • Huevo: eclosión en 5–7 días desde su puesta. 
  • Larva: fase de engorde principal, con una duración aproximada de 11–14 semanas según temperatura y dieta. 
  • Pupa: 7–10 días. 
  • Adulto: longevidad media de 2–3 meses, dedicada a reproducción. 

La coexistencia de estadios incrementa el riesgo de canibalismo y contaminación cruzada si no se gestiona adecuadamente la separación de fases y la disponibilidad de alimento. 

3.2 Sistema todo dentro–todo fuera 

Desde el punto de vista de la bioseguridad, el sistema todo dentro–todo fuera es el más recomendable. El ciclo completo de engorde larvario suele durar entre 75 y 90 días, tras lo cual la nave se vacía completamente. 

Se recomienda un vacío sanitario entre lotes de 3 a 7 días, destinado a limpieza, desinfección y estabilización ambiental. Este enfoque reduce la presión microbiológica, mejora la trazabilidad y limita la acumulación de patógenos. 

4. Bioseguridad en la cría de Tenebrio molitor 

Aunque Tenebrio molitor presenta menor incidencia de enfermedades que otros sistemas ganaderos, existen riesgos sanitarios específicos asociados a su producción intensiva. 

Entre los principales agentes de riesgo se encuentran: 

  • Hongos entomopatógenos (favorecidos por exceso de humedad). 
  • Bacterias oportunistas asociadas a sustratos contaminados. 
  • Contaminaciones virales menos frecuentes, pero posibles en sistemas densos. 

Las estrategias de bioseguridad deben centrarse en la prevención, el control de accesos y la monitorización continua del sistema. 

4.1 Control de animales externos 

  • Aves: actúan como vectores de patógenos y son depredadores directos de larvas y adultos. Se recomienda la instalación de mallas antipájaros en ventanas y entradas de aire, puertas con cierre automático y la eliminación de puntos de posado en el exterior. 
  • Roedores: atraídos por el sustrato (salvado, harinas) y por las propias larvas. Pueden causar contaminación por orina y heces. Es imprescindible el sellado estructural, burletes en puertas y un plan de control con estaciones de monitoreo perimetral. 

4.2 Control de otros insectos 

Los ácaros representan la principal plaga en la cría de Tenebrio molitor. Para su control se recomienda: 

  • Mallas de filtrado fino en entradas de aire (< 0,5 mm). 
  • Retirada diaria de frass, mudas larvarias e insectos muertos. 
  • Gestión estricta de residuos para evitar proliferación fúngica. 

5. Zonas limpias y zonas sucias 

La correcta separación entre zonas limpias y zonas sucias es esencial para evitar contaminaciones cruLa separación funcional de espacios es clave para evitar contaminaciones cruzadas: 

  • Zonas sucias: recepción de materias primas (salvado, harinas, vegetales), cribado y separación de frass, retirada de residuos y limpieza inicial de bandejas. 
  • Zonas limpias: áreas de engorde, salas de manejo larvario, salas de reproducción de adultos, zonas de incubación de huevos y almacenamiento del producto final. 

El producto final puede almacenarse como larva viva refrigerada (4–8 °C) o como producto procesado (secado, congelación o liofilización), en función del destino comercial. 

6. Limpieza y desinfección de instalaciones 

Los protocolos deben estar específicamente adaptados a la cría de Tenebrio molitor

  • Limpieza en seco: aspirado de frass y mudas larvarias, cepillado de bandejas sin uso de agua para evitar exceso de humedad. 
  • Desinfectantes compatibles: alcoholes al 70 %, hipoclorito sódico diluido (evitando residuos), peróxido de hidrógeno. 
  • Productos no recomendados: fenoles y amonios cuaternarios en zonas de contacto con insectos vivos. 

Se deben mantener registros de frecuencia y realizar controles microbiológicos periódicos de superficies, sustratos y lotes. 

7. EPIs, vestuario y control del personal 

El personal constituye uno de los principales vectores de riesgo sanitario. 

  • Uso obligatorio de EPIs: guantes, calzado exclusivo, batas y mascarillas FFP2 para evitar la inhalación de partículas de quitina y frass, potencialmente alergénicas. 
  • Vestuarios con separación estricta entre ropa de calle y ropa de trabajo. 
  • Formación continua en bioseguridad, manejo de larvas, identificación de estadios y detección precoz de ácaros y contaminaciones fúngicas. 

8. Conclusión 

Una nave de cría de Tenebrio molitor orientada al engorde debe diseñarse bajo un enfoque integral que combine eficiencia productiva y máxima bioseguridad. El control riguroso de plagas (especialmente ácaros), la correcta organización interna y la aplicación de protocolos específicos de limpieza y manejo son factores determinantes para el éxito del sistema. 

En Protiberia apostamos por el desarrollo de instalaciones profesionales, seguras y específicamente adaptadas a las necesidades técnicas actuales y futuras del sector de producción de Tenebrio molitor.

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